Pensar en bares de pintxos en Bilbao es seguramente lo primero que se le pasa por la cabeza a cualquier persona que, por la razón que sea, tiene planeado pasar un tiempo en la capital de Euskadi. Este tipo de comida se ha vuelto uno de los buques insignia, no solo de la gastronomía vasca, sino de la cultura de esta tierra.

El principal atractivo que tienen los pintxos es el poder de elección que tiene el cliente; los comensales sienten que no hay ninguna presión a la hora de comer o de cenar. No es lo mismo jugarse todo a una carta, nunca mejor dicho, que probar varias opciones. El famoso picoteo ofrece al público hambriento una solución a la frase “me comería todos los platos” que tanto se oye por los bares.

Para los locales hosteleros estos tentempiés elevados a la categoría de manjares son una manera perfecta de hacer llegar a la gente una mayor parte de su oferta; los bares de pintxos en Bilbao ya no se hacen conocidos por hacer muy bien uno de sus platos, sino que la notoriedad viene dada por su carta al completo. Además, el tipo de público que consume estas delicias es tan variado como las clases de pintxos que hay. Los más clásicos siempre van a tener a su disposición el típico bacalao, la tortilla o unas buenas croquetas, pero si se quiere probar la parte más moderna, el queso de cabra o la cebolla caramelizada también puede ser una gran elección. El tamaño, el precio y la variedad de estos platos han cautivado tanto a los turistas como a los habitantes de Bilbao.

En el PUB K2 queremos introducirte, con nuestra carta, en este mundo gastronómico del que todos los que han podido probarlo no pueden dejar de hablar.